La igualdad real en la ciencia no es únicamente una cuestión de justicia, sino una necesidad. Desde niñas, las mujeres siguen tropezando con barreras que encorsetan sus sueños, lastran su camino y limitan sus derechos y oportunidades en la ciencia, tecnología e innovación, según una declaración del Gobierno.
"España avanza en el propósito de alcanzar la participación plena y equitativa de las mujeres y las niñas en la ciencia, con el doble objetivo de garantizar también que ellas sean beneficiarias de la investigación científica y agentes del cambio arraigado en la I+D+i", apunta la declaración institucional, aprobada el pasado martes 8 de febrero, por el Consejo de Ministros con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se celebra el 11 de febrero.
Políticas públicas
"Estamos -según el texto- en un buen punto de partida para conseguirlo, aunque los retos siguen apuntando la necesidad de fortalecimiento de las políticas públicas en materia de igualdad y su despliegue de manera transversal en toda la acción institucional".
España está inmersa en "una inaplazable transformación verde, digital y feminista" basada en la investigación, las tecnologías y la innovación, donde se hallan las profesiones de calidad del futuro y donde hoy las mujeres son minoría.
Sumar su talento es un reto de país esencial, porque sin el liderazgo, la participación e influencia de las mujeres no será posible una transformación efectiva, justa y socialmente sostenible. "Para el diseño de un mañana mejor, necesitamos incorporar todo su talento, que ha sido difuminado y ocultado durante siglos".
Tres grandes retos
Para combatir las brechas de género en la ciencia e innovación, "objetivo de primer orden", el Gobierno trabaja en tres grandes retos.
El primero, atraer a más niñas y jóvenes a los ámbitos de la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (carreras STEM); desde pequeñas, las chicas casi no encuentran mujeres científicas en sus libros de texto, donde solo aparecen un 7,5 % de referentes femeninos.
"Es vital visibilizar a las mujeres que investigan e innovan en los materiales educativos para ofrecer a las niñas espejos donde mirarse y despertar las vocaciones STEM".
En estas disciplinas, desde 2016 ha ido disminuyendo el número de mujeres estudiantes e investigadoras, sobre todo en el área de ingeniería y tecnología, donde su presencia ha retrocedido casi un 7 %.
El segundo reto es mejorar las condiciones laborales de las investigadoras, retener el talento y apoyar el liderazgo de las mujeres que investigan e innovan.
Ciencia e innovación inclusivas
En España, el número de mujeres que inicia una carrera científica es mayor al de hombres, con un 53 % de doctoradas, por encima de la media de la Unión Europea (48%).
Pero a medida que avanzan en su trayectoria la proporción de mujeres desciende: hoy son el 41% de la comunidad investigadora y solo ocupan una cuarta parte de los puestos más altos. Concretamente, el porcentaje de catedráticas o profesoras de investigación es de un 24 % y el de rectoras y directoras de institutos de investigación de un 23 %.
"Hemos de abrir los ojos, hacer visible lo invisible y actuar de forma valiente y decidida, combatiendo inercias y estereotipos, garantizando unas condiciones laborales dignas, fortaleciendo la corresponsabilidad y los servicios públicos que garantizan el derecho al cuidado, impulsando medidas que hagan sostenible la carrera investigadora con la vida".
El tercer reto es asegurar una ciencia y una innovación inclusivas, que tengan en cuenta las necesidades, características y circunstancias de mujeres y hombres por igual, incluyendo la perspectiva de género en la investigación y en la transferencia del conocimiento.
Hoy solo un 23 % de las propuestas que se presentan en convocatorias de I+D integran la dimensión de género en el contenido de sus proyectos.