Taller de Memoria visual LGTBIQ+ es la propuesta de la ilustradora y artista española María LaMuy para explorar la historia de lucha y genealogía local de estos colectivos, que durante décadas se han enfrentado a la discriminación, invisibilización y negación de su existencia.
Esta vulneración de derechos ha condicionado sus trayectorias de vida y ha dificultado la posibilidad de construir una memoria colectiva. Ahora este taller llega a la isla canaria de Lanzarote.
"El propósito es buscar referentes del tejido local que están en el olvido. No me refiero a personas famosas, quizá sea gente local que nunca pudo salir del armario y que ahora, con el tiempo, nos preguntamos qué sucedió con ella. Esas historias son anónimas, pero son importantes y merecen ese reconocimiento", explica LaMuy en una entrevista con Efeminista.
Por primera vez, después de impartir estas clases en Honduras y Cuba, LaMuy recala en España, donde presenta este proyecto en el Centro Cultural El Almacén, en Lanzarote, del 2 al 4 de julio.
El taller consiste en conocer los archivos queer y aprender las técnicas para poder tejer una genealogía propia. Los archivos queer, como los de otra modalidad, custodian documentos, fotografías, libros, pero también carteles, cómics y fanzines LGBT de otras épocas.
La particularidad de reunir productos culturales LGBT, explica LaMuy, estriba en "poder formar una historia paralela, porque en la historia oficial no salen reflejados estos personajes ni estas personas. Y en el caso de que uno saliera, no se sabía cuál era su orientación sexual o identidad".
Un futuro archivo queer en Lanzarote
Los tres archivos de este tipo que sirven de referencia a LaMuy son el que alberga el Museo Reina Sofía de Madrid (MNCARS), el Archivo Arkhé, también ubicado en la capital española y, por último, el Archivo Honduras Cuir.
Lo primero que hace la artista en sus talleres es hablar a los y las participantes sobre estos espacios y de sus diferencias, con el fin de que vean la diversidad de posibilidades que existen para seguir el hilo de la memoria histórica.
El conjunto documental ¿Archivo queer?, del MNCARS, fue constituido colectivamente entre 2012 y 2016 para recoger y difundir diversas aportaciones de este movimiento durante la década de 1990 en España.
Por su parte, el proyecto Arkhé es una iniciativa privada de una pareja de hombres. El espacio hondureño ha sido creado por el fotógrafo local Dany Barrientos y está especializado en contenido visual de personas trans.

Estos ejemplos pueden servir de inspiración para un futuro archivo queer en Lanzarote, pero LaMuy apunta que no es tarea fácil.
"Como en esas épocas no había entidades LGTBI, toca buscar en bares que frecuentaba la gente, preguntar por carnavales y fiestas más permisibles, donde la gente podía estar y ser un poco más ellos mismos".
Además, la ilustradora incide en que es más urgente impartir este taller en pueblos y pequeñas ciudades, que en grandes urbes, donde el nivel de aceptación de esta población suele ser mayor.
También porque en las poblaciones con menos habitantes, las organizaciones LGBT han llegado más tarde y es más apremiante preguntarse cómo fueron las vidas de estas personas antes de encontrar apoyos, matiza.
¿Quién te ayudó a descubrir quién eras?
"Lo bonito es que tú puedas decir quién te ha inspirado en tu vida, quién ha sido tu referente y te ha ayudado a afrontar ser como eres", señala LaMuy.
"Las historias son importantes; luego, en la otra parte del taller, utilizamos fotografías y las customizamos con pinturas, se pueden poner textos, añadir lo que quieras y tienes una obrita hecha por ti con un significado muy profundo", agrega.
La artista recuerda sus experiencias en Cuba y Honduras, donde una chica que asistió al taller creó una obra visual sobre un poeta trans, cuyos versos le ayudaron a conocer y aceptar su identidad, o donde un chico se centró en la historia de un artista mucho mayor que él, quien se había dedicado al espectáculo, se travestía, y lo inspiró profundamente.

Pero reconoce que para adentrarse en otros países, primero "tienes que entender el contexto de derechos LGTB" para así anticiparse a lo que se pueda encontrar en las clases.
De Honduras destaca una violencia descarnada contra la población LGBT, "donde la esperanza de vida de las mujeres trans era de 35 años", denuncia. No obstante, LaMuy comparte su admiración por "lo muy asociados que estaban a pesar de la violencia".
En Cuba, tuvo que cambiar el enfoque porque no podía hablar de delitos de odio, por lo que formuló el Taller de Memoria visual LGTBIQ+ en positivo, algo que, no obstante, le pareció interesante y esperanzador.
Y sobre España, LaMuy reconoce que, a pesar de los avances, aún queda mucho trabajo por hacer en materia de memoria histórica. Por ello este es un espacio para preguntarse por las raíces y para tirar del hilo de las historias queer más locales y personales.